martes, 16 de junio de 2015

Cuando nos da la gana, nos la cogemos con papel de fumar.


“La marejada ha pasado. Zapata se ha ido pero su legado sobrevive. Con su demostración de responsabilidad política y su capacidad de autoflagelación pública ha logrado sentar un precedente y subir el listón de la sensibilidad social ante las dimisiones. De todos los confines de Twitter y desde todos los rincones de las hemerotecas aparecen mensajes descontextualizados y declaraciones políticamente incorrectas de incontables rivales políticos de Ahora Madrid en particular y de Podemos en general. Zapata se ha convertido en un boomerang.
El fantasma del pasado resucita para llevarse las almas de todos los que en algún momento han osado teclear con dedo temerario o hablar con lengua desaforada. Esperanza Aguirre y su manía de matar a todos los arquitectos, Mariano Rajoy y el 'sé fuerte', Andrea Fabra y su legendario 'que se jodan', Rafael Hernando y Pablo Casado, las subvenciones y "las fosas de no sé quién", Guardias Civiles de uniforme con la estatua de Franco, León de la Riva y los ascensores, enaltecimientos de uno de los bandos en la Guerra Civil, alusiones a los homosexuales, filoetarras  y nazis... todos han tenido que renunciar a sus cargos por las viejas cuitas de la red social. O quizás solamente se aplique una vacuna a futuro, las trituradoras cibernéticas se pongan a funcionar y tenga que dimitir algún concejal con poca importancia, sin community manager y con algún que otro avispado enemigo de la bancada municipal rival con un amigo periodista en Madrid. Algo es algo.”