lunes, 27 de marzo de 2017

Quo vadis PSOE?


Las cartas están sobre la mesa y quedan dos meses de guerra sin cuartel. 
A partir de ahora, con las tres cartas sobre la mesa, se medirá cada detalle en clave de campaña: avales, recaudación, capacidad de convocatoria y tirón en las redes sociales. 

"Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar es un idiota; quien no se atreve a pensar es un cobarde" Francis Bacon.


Susana Díaz parte como favorita absoluta, con el apoyo del establishment del partido, la gran mayoría de los medios informativos, y buena parte de la militancia que no quiere darse cuenta de que, la baronesa andaluza, ha cosechado los peores resultados de la historia del PSOE en su feudo. Gobierna gracias a C´s y los presupuestos los aprobará con la abstención pactada con Podemos.
Para recuperar un ánimo victorioso y afianzar el rencor hacia Pedro Sánchez ha unido a enemigos tradicionales a su alrededor que, creo yo, no con ella. La trianera, promotora de la defenestración de un Secretario General elegido con la aquiescencia de las bases, al cual apoyó para su puesto, prometió en el golpe del 1 de octubre que ella quería ser la zurcidora del descosido que ocasionó. Pero como no puede enhebrar el hilo (votantes simpatizantes y parte de las bases) en la aguja (Gestora, órganos del  partido y parte de las bases) está intentando cerrar la herida con la gotita del clientelismo aburguesado de la Comisión Gestora y los estómagos agradecidos, en otros tiempos, socialistas. 

Pedro Sánchez El ex secretario general, defenestrado, aplica una táctica completamente distinta a la de Díaz. Como contraposición a los grandes santones del partido, él apela a las bases. Es, sin duda, su mejor baza. Quiere demostrar que, aunque el aparato esté con la presidenta de Andalucía, él tiene de su lado a los descamisados del partido, a los que pegan carteles y a muchos de los millones de los que se fueron pero llevan el socialismo en el corazón, a aquellos que no aceptaron dar el voto a Rajoy para que fuera presidente del gobierno.

Yo, no sé que pinta aquí. Está en su derecho. Dice que va a seguir hasta el final del proceso de primarias. Tal vez recoja a todos esos militantes que están hartos de las derivas personalistas de los otros dos candidatos y decidan tirar por el camino del mal menor. Si es así, tal vez sea él quien con sus votos pueda inclinar la balanza en favor de uno o de otra.


Los partidarios de Díaz, Comisión Gestora y medios informativos afines esperan dar una exhibición de fuerza en la recogida de avales. 

Seguramente, conseguirán que la baronesa andaluza sea Secretaria General del PSOE. Lo cual, no la avala para recoger el rebaño descarriado de socialistas defraudados y mucho menos para ganar unas elecciones a presidenta del Gobierno del Estado