¿Los
españoles ‘se divierten’ mintiendo en las encuestas? O, El poder del quinto
partido
Una
vez más ‘el quinto partido’ volvió a ganar las elecciones del pasado 26 de
junio en España, al conseguir la adhesión de 10.435.955 electores.
Como
los demás partidos, éste bautizado aquí como ‘quinto’ tiene un suelo de
‘fidelidad’, integrado en este caso por quienes, con rigor etimológico, cabe
denominar como ‘los idiotas’; los que el lenguaje políticamente correcto
denomina ‘mayoría silenciosa’; los que ni pertenecen ni dejan de pertenecer al
“sistema”, ni saben ni les interesa saber que rayos significa eso; los que, por
resumir, se desentienden por completo de los asuntos públicos; los que jamás han
votado, ni seguramente nunca lo harán. Ese suelo actualmente puede rondar en
torno a 6-7 millones de los censados como electores. El resto, hasta los 10
millones de las últimas elecciones, es el electorado propiamente volátil, el
que viaja intermitentemente desde la abstención hacia alguno de los demás
partidos o viceversa.
Hemos
sido, creo yo, el único país del mundo que hemos pasado de una dictadura a una
democracia sin mediar derramamiento de sangre.
Como
consecuencia del gran dominio que los herederos de los que realizaron el golpe
militar en el año 1936 (en contra de la Segunda República) tuvieron en el
proceso de la transición de la dictadura a la democracia, el nuevo Estado
español no supuso una ruptura, sino una adaptación y reforma del Estado anterior
a la transición, con lo cual tal nuevo Estado dista mucho de ser homologable a
los Estados democráticos de la Europa Occidental. La imagen falsa e idealizada
que han dado de tal transición los mayores medios de información definiéndola
como “modélica”, ha ocultado la escasísima cultura democrática existente en el
Estado español, todavía hoy dominado por fuerzas profundamente conservadoras,
herederas de las derechas que establecieron una de las dictaduras más
represivas y sangrientas que hayan existido en la Europa Occidental.
En
cuanto a los periodistas patrióticos, ninguna sanción está siendo considerada.
En realidad aquellos periodistas, cómplices de aquella campaña de desprestigio
del enemigo, continúan teniendo una gran visibilidad en los medios, sin que
ningún colegio de periodistas (que en teoría son responsables de garantizar la
ética profesional en su profesión) les haya sancionado, o incluso criticado,
por ser casos claros de mala práctica periodística (el distribuir información
falsa).
Con respeto
y cariño a mis excompañeros!!!
Últimamente
he notado en amigos y excompañeros ciertas reticencias y malestares molestos
ante mis reiteradas críticas al PSOE. Partido del que fui miembro durante años.
Mi intención no es recriminar a las bases, entre las que estaba. Pero si
critico y criticaré la versión de “socialdemocracia” que propaga en sus mantras
la Directiva y afines. Directiva, a mi entender. Apoltronada y empeñada en
defender “sus valores” y no los valores tradicionales de un partido con mucha
más historia que la de los “Gonzalez, Guerra, Bono, Leguina y demás
especimenes”
Barones,
baronesas y todos quienes formáis parte del Comité Federal socialista, haced
caso de una puñetera vez a las voces de quienes, aunque ya no os voten, todavía
podrían creer en vosotros y en vuestra capacidad de regenerar con dignidad al
partido. No os dejéis influenciar por los berridos discrepantes de las
corrientes internas ya que no es este un buen momento para antagónicas
divergencias sino más bien para concordia y lealtades.
Regeneren
todo aquello que los más decepcionados militantes desean que se regenere. Somos
muchos los ex votantes socialistas que querrían confiar de nuevo en un
enmendado y renovado PSOE, antes que hacer una revolución con diputados
proclives a levantar el puño en las sesiones parlamentarias, algo que en pleno
siglo XXI resulta anacrónico y habría sido innecesario si la izquierda que
siempre representó el PSOE no se hubiera dormido en los laureles o muchos de
sus políticos no se hubieran profesionalizado y claudicado ante las placenteras
prebendas que confiere pertenecer al establishment.
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